LO DEJABA TODO A MEDIAS…

No sabia

Ya des de muy pequeño se dio cuenta que nunca terminaba nada. Quizás por miedo a que se acabara, quizás por falta de ganas, quizás por pereza, quizás.

Que manía los padres en insistir que se acabara toda la comida, el niño no tenía más hambre. Cuando nadie miraba, se guardaba en los bolsillos de los pantalones lo que no quería comer. Este truco no lo funcionó mucho tiempo…
Lo divertido era/es empezar. Cuando descubres todo lo nuevo, conoces a gente nueva. Las primeras veces (normalmente) son las mejores, ya que todo son novedades y aire fresco. Esos nervios en el estomago al no saber lo que te viene por delante.

Con las chicas tenía un serio problema, sus relaciones no eran muy largas pero tampoco quería terminarlas. No sabia exactamente de que, pero se cansaba a largo plazo. Sin querer, poco a poco, iba perdiendo el contacto con esa persona y se veían cada vez menos. Era como si tratara de desengancharse de una adicción, y lo fuera dejando en pequeñas dosis. A veces le funcionaba, otras muchas no. Le habían tachado tantas veces de cobarde y de no saber afrontar los problemas, que ya era inmune a todas esas palabras.

Empezó futbol, tenis, vóley playa… Empezó también clases de guitarra, cursos de masajes, clases de inglés, catas de vino. Todo lo que le motivaba al principio, dejaba de hacerle gracia a las cinco o diez clases. Sabía un poco de todo pero verdaderamente no entendía de nada. No encontraba nada ni nadie para implicarse del todo y sentirse realizado, y eso le creaba un vacío interior enorme, haciéndole sentir raro, muy raro. No tenia con quien compartir todo, no tenía con quien compartir nada.

La mayoría de sus relaciones, de sus cursos y clases, de sus proyectos se quedaban en stand by.
Ese niño no sabía decir adiós.

Comments (2)

  1. Raquel 5 marzo, 2017

    Una historia de la que más de una persona se siente identificada ( yo entre ellas).😉

    1. Carles Almagro
      Carles Almagro 5 marzo, 2017

      Yes!!!

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