HISTORIAS DE BARCELONA

Corsega

¡Se acabó! Mi romance con Córcega llegó a su fin.

A partir de marzo mi amor será únicamente para Nápoles, quien está conmigo también desde el principio. Un año y dos meses de relación. El triangulo amoroso entre Córcega, Nápoles y yo fue la excusa perfecta para venir a Barcelona a conocer sus historias y a inventarme las mías.El trabajo era lo de menos. Nos conocimos por pura casualidad, yo estaba buscando pisos y ellas los conocían a todos, y justamente fui a parar en el chaflán dónde se reúnen ellas siempre. Se confabularon entre sí, y se encargaron de encontrarme dos compañeros de piso: Un sueco y una rusa.

El sueco era muy sueco, alto y rubio, y para mi gusto un poco dejado. Siempre que le decía para limpiar se hacia él mismo. No me gusta mucho hablar de el, no me cae demasiado bien. La rusa, como buena ensaladilla o montaña tenia de todo, por la mañana estudiaba, por la tarde tenia un empleo a media jornada y por la noche se sacaba un dinero extra sirviendo copas en un bar de no se donde. Nunca la escuché mucho. Un único detalle. tenia un ojo a la virulé.

Los triángulos son figuras planas formadas por una poligonal cerrada de tres lados. Cuando estos son amorosos, se empieza a complicar.

Sé que lo mío con Nápoles no llegará muy lejos, somos muy diferentes. Ella es bastante estrecha y muy “echá pa lante” y yo un poco lo contrario, pero nos entendemos bien.Ahora espero empezar de nuevo y no quiero rencores por ninguna parte. No es un adiós, es un hasta luego. Viviendo en Barcelona seguro que nos cruzaremos muy a menudo.

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